Haití
América Latina y el Caribe

Pierre Fritznel: defensor de derechos de las mujeres en Haití

Pierre Fritznel es el Director Ejecutivo de Combite pour la Paix et le Développement, una ONG de Haití enfocada en el combate a la violencia contra mujeres y en asegurar la participación de mujeres en los esfuerzos por la reconstrucción. Él habló con ISHR en Nueva York, en marzo de 2015, en el marco de la Comisión sobre la Condición de la Mujer.

‘Los riesgos que encontramos en nuestro trabajo son variados, especialmente en una ciudad como Cité Soleil, que es conocida por ser muy peligrosa. Es común que integrantes de la organización se enfrenten a amenazas e intimidaciones, tanto por parte de las autoridades del Estado como de los grupos civiles armados.’

Pierre recuerda el 08 de marzo de 2012. Su organización celebraba el Día Internacional de la Mujer con el campo para mujeres desplazadas internas – Parc Jean Marie Vincent, cuando fueron interrumpidos por partidarios del gobierno. En aquél entonces, el gobierno había abogado por la reubicación de las familias de un programa que iba a dar 500 dólares americanos a cada familia. Las personas desplazadas reclamaron de este programa y propusieron en cambio que el gobierno construyera aldeas o viviendas comunitarias para las personas desplazadas internas. 

‘Aunque no existe en Haití ningún mecanismo nacional que proteja las y los defensores de derechos humanos en riesgo o amenazados, no hesitamos en informar a las agencias de la ONU, como la sección de derechos humanos de la MINUSTAH, y los representantes diplomáticos con presencia en el país.’

Pierre cree que las personas defensoras requieren una plataforma global o una estructura internacional que pueda atraer la solidaridad y el aprendizaje mutuo. Una estrategia como esa fortalecería la protección de las personas defensoras de derechos humanos.

‘Tal vez esta generación de defensoras y defensores no aprovechen de cambios resultantes de su trabajo – como es el caso de nuestros colegas que ya no se encuentran con nosotros/as: René Cassaint de Francia, Jean Claude Bajeux de Haití y Floribert Chebeya de Congo. Sin embargo, si continuamos la lucha juntos/as y construimos puentes para adoptar estrategias globales, las futuras generaciones podrán aspirar cambios reales.’ 

Pierre también recomienda que se elabore, firme y ratifique, por todos los Estados miembros de la ONU, una Convención sobre la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos, a la vez que asegure que los órganos regionales protejan los derechos humanos.

‘Hoy en día muchas personas defensoras son encarceladas, asesinadas y acosadas debido a su labor. Los procedimientos especiales de la ONU también debieran ser informados sobre cómo manejar los casos en los que familiares de las personas defensoras se vuelven blancos debido a la labor de defensa de derechos humanos.’

Pierre destaca que la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing constituyeron un gran avance en los derechos de las mujeres alrededor del mundo. En Haití, por ejemplo, desde 1986 ha habido esfuerzos por cambiar algunas de las leyes de acuerdo a los puntos de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing. Sin embargo, la población haitiana no está informada sobre la Declaración para asegurar su implementación. Pierre cree que el derecho a la información de la población se encuentra violado. Muchas de estas leyes abren la puerta para nuevas preocupaciones, como la discriminación entre las mujeres de zonas rurales y urbanas, mala asignación de fondos, entre otras.

Pierre cree que se necesita un nuevo enfoque para la implementación de las obligaciones internacionales, particularmente en los países que son más pobres y que sufren con la corrupción y mala apropiación de los fondos. Una mayor cooperación Sur-Sur, con intenciones reales, sería un paso hacia esta dirección.

‘Los derechos de las mujeres serán respetados en los países pobres el día que los Estados y otros actores nacionales e internacionales trabajen mejor para cambiar la percepción de la sociedad que pone obstáculos para asegurar la igualdad de derechos para las mujeres.’