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CDH55: Defensores de México piden más visibilidad sobre la discriminación racial y la antinegritud en América Latina

En un debate general del Consejo de Derechos Humanos sobre el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, Racismo MX y el ISHR presentaron un conjunto sobre el racismo sistémico y la invisibilidad de los afrodescendientes y los pueblos indígenas en México.

El debate también incluyó importantes declaraciones de otros miembros de la Coalición contra el racismo de la ONU (UNARC) que debatieron sobre la lucha contra el racismo y la importancia de la colaboración internacional y las acciones de los Estados para combatir la discriminación.

Conectas hizo una declaración centrada en la perversa violación del trabajo esclavo en Brasil, donde la mayoría de las víctimas son afrodescendientes, históricamente afectados por la exclusión social en el país.

Geledés – Instituto da Mulher Negra, también destacó la esfera económica de la discriminación racial afirmando la necesidad de reconocer la centralidad del empoderamiento económico de los afrodescendientes para superar el racismo.

En nuestra declaración conjunta, el ISHR  y Racismo MX resaltamos el perfil racial sistémico por parte de las autoridades mexicanas, denunciamos la estratificación económica de los afrodescendientes en el país e instamos a los Estados latinoamericanos a actuar e implementar las medidas del DDPA.

Según OXFAM México, la desigualdad de oportunidades se acentúa cuando las personas combinan dos o más características étnico-raciales asociadas a grupos que sufren con gran inequidad. Esta destacada discriminación es el caso de los migrantes, indígenas y afrodescendientes que sufren perfilamiento racial en México, como lo afirma Marisol Aguilar Contreras, representante de Racismo MX.

Vea el video y encuentre la declaración conjunta escrita a continuación:

Gracias Presidente.  Esta es una declaración conjunta.

El racismo en América Latina tiene fecha de origen: 12 de octubre de 1492, el día del inicio de la invasión y colonización en Abya Yala, hoy América. Muchos lo han negado y escondido detrás de normativas, políticas y narrativas. 

Una de esas narrativas es el mestizaje. Este proyecto racial y político pretendió «integrar» a las comunidades indígenas y afrodescendientes, e igualar a toda la población y no se tradujo en una distribución equitativa de derechos. Por el contrario, se despojó de la cultura, lengua y territorios de los habitantes históricos de Abya Yala. Además de las comunidades originarias y afrodescendientes, los afectados históricamente por ese racismo también han sido las personas que – por dicho despojo– dejaron de identificarse como indígenas, pero que comparten rasgos culturales y fenotípicos con esos grupos, como el tono de piel, y que según Oxfam, son las personas más pobres en nuestra región. 

Por otro lado, una de las prácticas que más afecta nuestra región es el perfilamiento racial, y afecta a las personas con fenotipo racializado en desventaja, con independencia de cómo se autodescriben. Por ejemplo, en México, los artículos 97 y 98 de la Ley de Migración que permiten la revisión migratoria, se han utilizado para detener, vigilar o acosar a las personas por su apariencia física, independientemente de su identidad étnica, racial o nacionalidad, claramente haciendo uso del perfilamiento racial. 

Por eso, solicitamos al Consejo de Derechos Humanos que pida los estados en América Latina refuercen sus acciones para: 

  1. Erradicar el perfilamiento racial hacia Personas Indígenas, afrodescendientes y aquellas que no se identifican con alguna; 
  2. Combatir la estratificación económica que afecta a los grupos antes mencionados; 
  3. Combatir la discriminación y tomar medidas efectivas y concretas para aplicar la Declaración y el Programa de Acción de Durban.

 

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